martes, 4 de diciembre de 2007

Interludio (o Epílogo para una Intervención)


La United Fruit Co.
Pablo Neruda

Cuando sonó la trompeta, estuvo
todo preparado en la tierra,
y Jehova repartió el mundo
a Coca-Cola Inc., Anaconda,
Ford Motors, y otras entidades:
la Compañía Frutera Inc.
se reservó lo más jugoso,l
a costa central de mi tierra,
la dulce cintura de América.
Bautizó de nuevo sus tierras
como "Repúblicas Bananas,
"y sobre los muertos dormidos,
sobre los héroes inquietos
que conquistaron la grandeza,
la libertad y las banderas,
estableció la ópera bufa:
enajenó los albedríos
regaló coronas de César,
desenvainó la envidia, atraj
ola dictadora de las moscas,
moscas Trujillos, moscas Tachos,
moscas Carías, moscas Martínez,
moscas Ubico, moscas húmedas
de sangre humilde y mermelada,
moscas borrachas que zumban
sobre las tumbas populares,
moscas de circo, sabias moscas
entendidas en tiranía.
Entre las moscas sanguinarias
la Frutera desembarca,
arrasando el café y las frutas,
en sus barcos que deslizaron
como bandejas el tesoro
de nuestras tierras sumergidas.
Mientras tanto, por los abismos
azucarados de los puertos,
caían indios sepultados
en el vapor de la mañana:
un cuerpo rueda, una cosa
sin nombre, un número caído,
un racimo de fruta muerta
derramada en el pudridero.
Imagen: Diego Rivera

Capítulo 10: De la canción, a la intervención...
















Sin duda, cuando las armas de la cultura son insuficientes, EEUU no dudará tomar otro tipo de armas. Si la instalación del capital norteamericano en escenario latinoamericano requirió de una enorme tarea de legitimación emprendida a través de los medios de comunicación de masas y de la producción de conocimiento que estableciera relaciones de dominio cultural con los países del sur, cualquier amenaza a esta labor sería respondida con toda la fuerza que la defensa del capital requiriera.


En Guatemala, la United Fruit Company poseía el 70% de las tierras agrícolas. Cuando en 1954 llega al poder Jacobo Arbenz (en la foto) el gobierno nortemericano intervendrá en favor de los intereses de sus compatriotas en Guatemala. En principio, a través de una campaña que ataca la popularidad del presidente, vinculándolo los comunistas; y finalmente, con una operación manejada por la CIA, llamada Operación Éxito, que incluyó la creación de grupos paramilatres para conseguir la destitución de Arbenz y la instalación de un gobierno afín. Todo, por defender los desinteresados intereses de los norteamericanos...


Cuando el escenario se vuelve peligroso para los intereses del capital, toda la sutileza de la dominación simbólica será relevada por una dominación explícita, que complementa y sustituye a la primera si es conveniente. En el caso de Guatemala, no se trató únicamente de la defensa ideológica contra el comunismo -como se planteó-, sino de los intereses económicos en la región.
El paso de la alegre música a la explícita defensa armada, no es extraña dentro de la lógica establecida entre los intereses económicos y culturales, que es fácil detectar a partir de este caso.

lunes, 3 de diciembre de 2007

Interludio: "La Conquista del Trópico"


"Capítulo 1: Nuestros Descuidados Vecinos Tropicales

Nuestra insular indiferencia acerca de los sentimientos, problemas y aspiraciones de los pueblos del sur de este continente, es interpretada por ellos como desprecio. Esto ha generado en la mayor parte de América un sentimiento de resentimiento, sospecha y enemistad hacia los Estados Unidos. Ciertamente, esto no es una ventaja para revertir la mala disposición de quienes que deben ser nuestros aliados .

Lo cierto, es que tenemos muy desarrollada una actitud de autosuficiencia. Estamos muy seguros de que los Estados Unidos son el mayor país en el mundo, lo que a veces nos inclina a actuar como si fuera el único país en el mundo. Algunos de nosotros somos tan estrechos de mente, que nos resulta imposible entender por qué un ciudadano de la Estados Unidos va a vivir o se atreve a invertir un dólar fuera de los confines de su país natal. El espíritu de iniciativa y de empresa no reconoce líneas nacionales. La grandes naciones de la historia son aquellas que alentaron a sus ciudadanos a salir en el mundo y desarrollarse comercial e industrialmente...

Los Estados Unidos de América tienen grandes recursos, poseemos una increible variedad de productos en los suelos, pero... no podemos crear a partir de ello todas las necesidades de la civilización moderna y que pertenecen al sencillo mandato del comercio.

La conquista comercial por Europa del trópico de Asia y de las islas del Pacífico será recordada en el futuro por los historiadores como un logro monumental de esta época. Tal desarrollo sigue en progreso. Éste consiste en aplicar los métodos de una alta civilización y de la industria científica en las grandes áreas tropicales que permanecen subdesarrolladas.

Hay una razón por la cual el Trópico Americano no ha participado en el estupendo progreso de las otras áreas tropicales, y la razón es esta: la inestabilidad de sus gobiernos ha detenido el capital y la iniciativa empresarial de llevar a cabo el desarrollo de sus maravillosos recursos tropicales. Los Estados Unidos son muy responsables del actual estado de las cosas. Nuestros pecados nacionales no son de participación, pero sí de omisión. No hemos puesto atención al bienestar de nuestros vecinos tropicales por la egoista e ignorante razón de que no consideramos su importancia...

Algún día aprenderemos, como los financieros han aprendido a un alto costo, que cada nación comparte la prosperidad o angustia de todas las otras naciones. Nosotros, estadounidenses, pagamos el precio en los períodos sin ley que azotaron México y otras repúblicas tropicales. La revolución, similar al huracán que destruye las cosechas en el trópico, sube el costo de vida de los habitantes de cada ciudad, villa y sección en los Estados Unidos. Por otra parte, cualquier iniciativa empresarial que incremene la productividad de esas regiones tropicales aumenta directamente las ventajas y bienestar de toda la población de los Estados Unidos...

Sería natural suponer que el Gobierno de los Estados Unidos, la prensa y el sentimiento popular de pueblo apoyará todos los esfuerzos y aplaudriá cualquier movimiento que busque el desarrollo de los trópicos. No tenemos trópico propio.

El mundo tiene la certeza que los Estados Unidos estaría alerta para completar la conquista comercial e industrial de los trópicos americanos. No se ha pensado ni se necesita la anexión del territorio, pero el mundo supone que la Doctrina Monroe y el Canal de Panamá implican que lo Estados Unidos estaba completamente atento a la urgencia de ejercer cada justo esfuerzo y usar toda influencia legitima para fomentar que sus ciudadanos abracen este deber patriotico"

En "La Conquista del Trópico: La historia de la iniciativa empresarial emprendida por la United Fruit Company" de Frederick Upham Adams, Nueva York, 1914

domingo, 2 de diciembre de 2007

Capítulo 9: La Misión Civilizadora

Al interior de la sociedad norteamericana, la producción de bananas se planteó en términos civilizadores, destacando el progreso que la UFCo estaba introduciendo en los países Centroamericanos, al desarrolar polos de desarrollo en la región. Como parte de los esfuerzos por consolidar un mercado interno, se desarrolla una serie de propaganda interna que difunda el sentido civilizador de la presencia de EEUU en el panorama mundial. Entre otros, se publican libros y documentales que transmiten este discurso que logra el doble efecto de potenciar el mercado interno y generar una imagen positiva en la opinión pública, en cuanto la empresa estaba cumpliendo aportando en la misión nacional de ser un ejemplo para el resto del mundo. Como en la imagen, la irrupción del país en norteamérica era percibida por los norteamericanos como un referentepara los latinoamericanos que observan absortos la magnitud del progreso que trae la UFCo. Para difundir esta representación, se utilizarán múltiples lenguajes y soportes.




En el documental "Journay to Banana Land" (1950) se introduce al espectador en las características geográficas de la zona de explotación bananera, destacando los contrastes culturales y la presencia norteamericana a partir del comercio. "Los norteamericanos pueden venir a hacer negocios aquí y en las tiendas hay productos norteamericanos" cuenta el narrador. Las imágenes van formando un relato etnográfico, donde un obsrvador lejano describe acuiciosamente las características visibles del otro centroamericano, constrastando así identidades culturales y los niveles de progreso de ambas sociedades. Produciendo este tipo de documentos, los estadounidenses están llenando "vacíos de conocimiento" [1] sobre estas regiones, justificando así la presencia de los Estados Unidos como productor de conocimiento y desarrollo económico que tiene la misión de sacar a Centroamérica del desconocimiento y documentar las particularidades de su existencia, todo esto, de manera "desinteresada" [2]

En este caso, el soporte audiovisual del discurso, crea la impresión de estar frente a un relato objetivo e imparcial -casi científico- de la realidad que se expone. El hecho de rodar imágenes directas de la realidad, sin que -supuestamente- intervenga la intención creativa del documentalista, crea la ilusión audiovisual de la imparcialidad, sin explicitar el carácter representacional del discurso cinematográfico. Tras éste, sin embargo, existe toda una trama recreada y re-presentada intencionalmente que apuntan a la creación de un relato propagandístico con barniz objetivo...¿Por no aparecen en escena las condiciones laborales de las plantaciones descritas por Carlos Fallas en Mamita Yunai? Porque tras ambos relatos -el cinematográfico y el literario- existen distintas intencionalidades y motivaciones.

De esta forma, es posible entender que en la medida que se extiende el interés económico, simultáneamente se va generando un interés de tipo cultural. Se construye una verdadera geografía del poder legitimada mediante la cultura, en cuanto "la comunidad mercantil ya sabía que ese modo de proceder, esa forma de construcción del imperio informal (la apropiación violenta), estaba condenada al fracaso [3] siendo necesario una incorporación intelectual de los nuevos territorios al universo cultural y social norteamericano. Es decir, es necesario legitimar y hegemonizar su discurso, su propia interpretación de las relaciones de poder con los países, en conciliación con su propio mito de fundación interno de la libertad y la soberanía, cuya conjugación más eficiente fue la conformación de una hegemonía cultural e intelectual sobre la representación del otro latinoamericano como un sujeto por civilizar.

[1] Ricardo Salvatore, Imágenes de un imperio. Estados Unidos y las formas de representación de América Latina, Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 2006, p. 9
[2] Ernest R. May, “El destino de Estados Unidos en el siglo XX” Daniel J. Boorstin (dirección), Estados Unidos, Historia de las Civilizaciones 12, Madrid, Alianza Editorial/ Labor, 1989, p.483
[3] Ricardo Salvatore, Op.Cit., p.94
[4]
Ernest R. May, Ibid., p.474

sábado, 1 de diciembre de 2007

Capítulo 7: La Representación del Otro


La imagen de Chiquita Banana es una representación específica del otro Lationamericano desarrollado en un formato masivo que permite su popularización. Se trata de un nuevo lenguaje que activa el viejo mensaje de la diferenciación respecto al otro, modificándolo según las nuevas pautas de difusión de mensajes en una sociedad de masas. La música, la imagen y el movimiento están puestos en función de las necesidades publicitarias de la Compañía, pero lo que se reproduce en los films financiados por la UFCo escapa de lo creado por dicha empresa. Se trata de una representación cultural detectable en muchas otras expresiones, generada en situaciones históricas específicas de diversidad de cosmovisiones, de un proyecto político estadounidense que ve en lo lationamericano un territorio estratégico y culturalmente disímil, por lo que en el ambito cultural tienden a reproducirse imagenes preconcebidas y estereotipadas.

Carmen Miranda, cantante brasileña identificada con Chiquita Banana, será uno de estos claros estereotipos que trasciende largamente la estrategia mercantil de la UFCo, que más bien habla de una representación cultural creada, producida y difundida en los EEUU. Esta imagen de los latinoamericanos como personas eminentemente festivas, lúdicas, sensualizadas y ociosas, es parte del "sistema de argumentos que autorizaba la presencia y producción cultural de los estadounidenses en el extranjero" [1] y que sobretodo consolidaba la identidad del otro en la diferencia y la lejanía, exotismo que establece una relación de poder entre ambas partes, al no tratarse de relaciones horizontales sino de una parte civilizada y productora frente a otra lúdica y festiva, en una caricaturización cultural y esencialización de la identidad latinoamericana. Como señalara Edward Said para la relación de Oriente y Occidente, la visión del otro era una construcción pre-establecida y en ese sentido, los occidentales, en este caso, los nortemaericanos, ven lo que quieren ver, para describrilo, enseñarlo, colonizarlo y decidir sobre él [2]

Cuando las representaciones y discursos se hacen hegemónica, más efectiva es la dominación en el ámbito de las significaciones culturales, en la medida que éstas se adoptan y normalizan incuso por los mismos latinoamericanos, como es el caso de Carmen Miranda que utiliza la imagen bananera durante toda su carrera artística.

[1] Ricardo Salvatore, Imágenes de un imperio. Estados Unidos y las formas de representación de América Latina, Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 2006, p.27
[2] Edward Said.
Orientalismo, Debate, España, 2002

Más Chiquita....

Interludio Musical

video

A través de esta animación, transmitida en medios de comunicación masivos como la televisión y en el cine, se populariza el personaje de Chiquita Banana mediante la unión de imagen y sonido, popularizando el jingle en voz de Carmen Miranda, música brasileña que con el tiempo homologa su imágen a la de Chiquita. Son varios los spots publicitarios personificados por Chiquita, siempre acompañados por la entonación característica de su tema musical, donde esta cumple un rol heróico en la cotidianeidad, enseñando distintas posibilidades y situaciones donde es posible consumir plátanos. En todos ellos siempre es detectable pequeños niveles de erotismo en el mensaje de Chiquita, sobre todo en su relación con personajes masculinos. Nunca abandona, por lo demás, su carácter educativo, que es lo que la convierte en una heroína doméstica, como reza su canción:

I'm Chiquita banana and I've come to say 
Bananas have to ripen in a certain way
When they are fleck'd with brown and have a golden hue
Bananas taste the best and are best for you
You can put them in
a salad
You can put them in a pie-aye
Any way you want to eat them
It's impossible to beat them
But, bananas like the climate
of the very, very
tropical equator

So you should never put bananas in the refrigerator

(Soy Chiquita Banana y vine a decir / que los plátanos tienen que madurar de una forma determinda/ cuando están poniéndose café y tienen un tono dorado / los plátanos tienen mejor sabor y son mejores para tí / pudes ponerlos en una ensalada / puedes ponerlos en un pastel / de la forma que desees comerlos / es imposible ganarles / pero a las bananas les gusta el clima del muy, muy tropical Ecuador / así que nunca debes ponerlas en el refrigerador)

La letra de la canción compuesta por
Leonard MacKenzie, Garth Montgomery & William Wirges en 1944, expresa claramente la función educativa de esta pro ducción cultural: introduce a un público general en un conocimiento básico del consumo de bananas y da advertencias para su adecuada manipulación. Con la referencia al clima tropical, se vuelva a exotizar el consumo de la fruta, como un elemento traído desde lejos que debe ser conservado fuera del refrigerador, en oposición al resto de los alimentos.

Las imágenes del primer video llamado "Chiquita Banana" de 1947 dirigido por
Stephen Worth nos muestran interesantes representaciones: Chiquita viene en un gran buque mercantil y es recibida por carteles de "Bienvenida", autoridades y periodistas en su llegada al Puerto donde es muy bien atendid a por la gente que que la trata como una celebridad. En este momento ella se presenta ("Soy Chiquita Banana y vine a decir...) dando ejemplos concretos del consumo de Banana, al elegir a la banana adecuada, personificadas masculinamente a través de voces, que piden a Chiquita que los escoja a ellos para consumirlos. "No todavía querido", le responde a una de las bananas que no está lo suficientemente madura. Más adelante señala que "ahora los médicos las incluyen en las dietas de los bebés / pienso que si está bien para los bebés / todos deberían tratar" resaltando la transversalidad del consumo de la fruta. Es llamativo como se representa el Ecuador en cierta parte de la canción, donde se explica que las bananas crecen en un ambiente tropical y aparece un grupo de frutas dedicadas al ocio, tomando sol o durmiendo en la playa, representando de esa manera "poco productiva" la vida en dicha región que no es otra sino Lationamérica.

En un segundo video llamado "Chiquita Banana va al Norte" (1947,
Stephen Worth) el personaje vuelve a aparecer transportada ahora por un trineo y da instruccione de cómo cocinar la fruta en este clima. Similar instrucción da en un tercer video llamado "Chiquita y los Caníbales"(1947, Stephen Worth) que otorga especiales luces acerca de la representación racista que se hace de otros lugares del mundo. En él aparece un explorador occidental dentro de una caldera, a punto de ser comido por un Caníbal negro, aunque con ciertos ropajes y lenguaje doctos, a modo de caricatura. Chiquita aparece al rescate y le enseña al caníbal que "si quiere ser civilizado" no se coma al otro hombre, sino que aprenda a cocinar. Tras una nueva receta, el Caníbal reconoce los beneficios de la "civilización" y el problema queda solucionado.
Estos mensajes y representaciones son difundidos masivamente por la Compañía, no como una tarea anexa a su producción, sino como parte esencial de ésta, en cuanto se requiere reforzar la construcción de un mercado de consumo interno que absorva la producción de bananas y de un mensaje acerca de ésta.